Prevención de riesgos en temporadas altas o festivas: cómo proteger tu operación y a tus colaboradores

Las temporadas altas y los periodos festivos suelen representar un momento importante para muchas empresas: aumenta la producción, crecen los pedidos, se modifican los horarios y, en algunos sectores, se incorpora personal temporal para responder a una mayor demanda.

Sin embargo, este incremento en la actividad también puede generar nuevos riesgos.

La presión por cumplir objetivos, las jornadas intensivvas, la reducción de personal por vacaciones, los cambios de turno y las actividades extraordiarias pueden provocar que algunas medidad de seguridad pasen a segundo plano.

¿Por qué pueden aumentar los riesgos durante las temporadas altas?

Cuando una operación cambia, sus riesgos también pueden cambiar.

Durante periodos de alta demanda o temporadas festivas pueden presentarse situaciones como:

  • Mayor carga de trabajo.
  • Horarios o turnos extraordinarios.
  • Personal temporal o con poca experiencia.
  • Mayor circulación de materiales y mercancías.
  • Uso intensivo de maquinaria y equipos.
  • Menor disponibilidad de supervsores o responsables por periodos vacacionales.
  • Fatiga física y mental.
  • Modificaciones temporales en áreas de trabajo.
  • Mayor presión por cumplir metas y tiempos de entrega.

El IMSS identifica entre las causas de accidentes laborales los procedimientos incorrectos, equipos o herramietas en mal estado, deficiencias de mantenimiento, falta de orden y limpieza, operación sin capacitación y falta de uso del Equipo de Protección Personal.

Esto significa que una temporada alta puede convertirse en un problema cuando la producción aumenta, pero los controles de seguridad permanecen iguales o disminuyen.

5 riesgos que no debes perden de vista.

1. Fatiga y exceso de confianza.

Las jornadas prolongadas, horas extra y cargas de trabajo mayores pueden afectar la concentración.

Una persona cansada puede tardar más en reaccionar, omitir un procedimiento o tomar decisiones apresuradas.

La prevención comienza desde la organización: distriuir adecuadamente las cargas de trabajo, establecer pausas, vigilar las jornadas y evitar normalizar el cansancio como parte inevitable de una temporada alta.

2. Personal temporal sin capacitación suficiente

Contratar personal adicional puede ser necesario para mantener la operación, pero incorporarl rápidamente sin una inducción adecuada puede aumentar la exposición a riesgos.

Antes de iniciar actividades, el personal debe conocer como mínimo:

  • Riesgos asociados con su úesto.
  • Pro

4. Las escaleras también tienen su ciencia

La norma establece reglas precisas y obligatorias para colocar escaleras de mano. La más conocida: la Regla del Cuarto.

Por cada 4 metros de altura, la base debe alejarse 1 metro de la pared.

La escalera debe sobresalir 90 cm del punto al que se accede.

Y nunca, pero nunca, pisar por arriba del antepenúltimo peldaño.

Tip RILSA: Capacita a tu equipo en el usocorrecto de escaleras. ¡No des por hecho que todos saben!

Dato: 1 de cada 3 accidentes por caída ocurre en el uso de escaleras mal colocadas o utilizadas incorrectamente (NFPA, 2024).

5. ¿Tu arnés ya te salvó una vez? Entonces ya cumplió su misión

Si un arnés o una línea de vida detuvieron una caída, ya no pueden volver a usarse, a menos que el fabricante lo autorice expresamente. Así de claro.
Aunque parezca en buen estado, puede tener daños internos que lo hacen inútil ante una segunda caída.
Tip RILSA: Lleva un control riguroso de los equipos que ya se activaron. Reemplaza, no repares. Tu vida vale más.
Dato: Reutilizar equipos de protección activados incrementa el riesgo de muerte en un 80% si hay una segunda caída (OSHA).
“No reutilices lo que ya salvó una vida. Dale las gracias… y cámbialo.” – Daniel Olmedo, técnico en rescate industrial.

6. ¿Ese andamio es seguro? Mira el “semáforo”

La norma exige un sistema visual con tarjetas de color para indicar la condición del andamio.
Como si fuera un semáforo:
Verde: Aprto para uso.
Rojo: No seguro o en montaje.
Y debe estar a la vista de todos, sin excusas.
Tip RILSA: Usa tarjetas duraderas y visibles. Y capacita a todo el personal para que no suban a un andamio sin luz verde.
Dato: El uso del sistema de tarjetas reduce en 75% los accidentes por uso indebido de estructuras elevadas (CENAPRED).

Conclusión: La seguridad en altura no empieza en el techo, empieza en el piso

Trabajar en altura no es cosa menor. Y tampoco es solo para los que “andan colgados”. Desde una simple escalera hasta una plataforma hidráulica, la NOM-009-STPS-2011 es clara, rigurosa… y salvavidas.
Estas 6 reglas no son adornos legales: son herramientas diseñadas para que regreses a casa entero después de una jornada en las alturas. En RILSA te ayudamos a cumplir con la norma, a capacitar a tu equipo y a poner la seguridad a la altura que merece.

¡Que el siguiente paso no sea el último!

Agenda una consultoría con RILSA y evalúa tus protocolos de trabajo en altura antes de que el riesgo se te suba encima.
 Comparte este blog con tu equipo operativo, supervisores y mantenimiento. Porque la seguridad no se improvisa… ¡se entrena desde abajo!