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Ergonomía en oficinas y fábricas: mismo objetivo, riesgos diferentes.

Rilsa Consultores

Tu espalda no sabe si trabajas frente a una computadora o frente a una línea de producción… solo sabe que algo no está bien.

Cuando escuchamos la palabra ergonomía, es fácil pensar inmediatamente en una silla cómoda, un escritorio a la altura correcta y una pantalla bien colocada.

Pero la ergonomía va mucho más allá.

En una oficina, pasar horas frente a una computadora puede provocar molestias y fatiga. En una fábrica, levantar cargas, repetir un mismo movimiento cientos de veces o trabajar en posiciones incómodas también puede convertise en un riesgo para la salud.

El objetivo es el mismo: adaptar el trabajo a las capacidades de las personas y no obligar a las personas a adaptarse a condiciones inadecuadas.

Sin embargo, los riesgos y las soluciones cambian considerablemente dependiendo del entorno.

Hoy te contamos las principales diferencias entre la ergonomía en oficinas y en fábricas, que señales no deberías ignorar y qué puedes comenzar a mejorar en tu empresa.

1. Ergonomía en oficinas: cuando estar sentado también representa un riesgo.

¿Trabajar sentado es seguro?

No necesariamente.

Una jornada prolongada frente a la computadora puede implicar mantener posiciones estáticas durante largos periodos, realizar movimientos repetitivos con teclado y mouse o trabajar con una configuración inadecuada del monitor y mobiliario.

El problema es que estos factores suelen pasar desapercibidos porque no generan un accidente inmediato.

Algunos aspectos que conviene revisar son:

  • Altura y características de la silla.
  • Posición del monitor.
  • Altura del escritorio.
  • Ubicación de teclado y mouse.
  • Espacio disponible para piernas.
  • Posturas prolongadas.
  • Organización de pausas y cambios de posición.
  • Iluminación y reflejos sobre las pantallas.

Tip RILSA:

No evalúes únicaente el mobiliario. Observa cómo trabaja realmente la persona.

Una silla ajustable sirve de poco si está mal configurada o si el monitor obliga al trabajador a girar constantemente el cuello.

2. Ergonomía en fábricas: cuando el esfuerzo se acumula

En ambientes industriales el panorama cambia.

Aquí los factores ergonómicos pueden involucrar levantamiento y traslado manual de cargas, empuje, arrastre, posturas forzadas, movimientos repetitivos y aplicación de fuerza, dependiendo de cada actividad.

Un trabajador quizá pueda realizar determinada maniobra una vez sin problema. La pregunta importante es:

¿Qué sucede cuando tiene que repetirla durante toda su jornada?

Algunas situaciones que merecen atención son:

  •  Levantar materiales desde el suelo.
  • Alcanzar objetos por encima de los hombros.
  • Girar el tronco mientras se manipulan cargas.
  • Empujar o jalar materiales.
  • Permanecer de pie durante periodos prolongados.
  • Realizar movimientos altamente repetitivos.
  • Trabajar agachado, inclinado o con brazos elevados.
  • Utilizar herramientas que requieren fuerzas constante.

En México, la NOM-036-1-STPS-2018 establece elementos para identificar, analizar, prevenir y controlar factores de riesgo ergonómico derivados del manejo manual de cargas.

Tip RILSA:

Antes de pensar que la solución es simplemente decirle al trabajador “levanta correctamente“, analiza el proceso completo.

A veces la mejor medida preventiva puede ser modificar la altura de trabajo, reducir desplazamientos, reorganizar materiales o incorporar ayudas mecánicas

3. Oficina vs fábrica: ¿dónde está realmente la diferencia?

Aunque ambos espacios pueden presentar factores de riesgo ergonómico, la exposición no ocurre de la misma manera.

En oficinas

El riesgo suele relacionarse principalmente con:

Posturas estáticas + movimientos repetitivos + configuraición del puesto + tiempo de exposición.

Por ejemplo:

Una pantalla demasiada baja puede hacer que una persona mantenga el cuello inclinado durante gran parte de su jornada.

En fábricas

Dependiendo de la operación, puede existir una combinación de:

Fuerza + repetición + manipulación de cargas + posturas forzadas + duración de la actividad.

Por ejemplo:

Un operador puede tomar una pieza, girar el tronco, colocarla en otra superficie y repetir la misma secuencia cientos de veces.

¿Qué tienen en común?

En ambos casos existe un error frecuente:

esperar hasta que aparezca dolor o una lesión para comenzar a revisar el puesto.

La ergonomía debería ser preventiva, no reactiva.

4. “Siempre lo hemos hecho así” también puede ser un riesgo

Esta frase aparece constantemente en los centros de trabajo.

Un proceso puede llevar años funcionando y aun así tener oportunidades de mejora ergonómica.

De hecho, algunos riesgos terminan normalizándose:

“Esa caja siempre se carga entre dos.”

“Todos terminamos con la espalda cansada.”

“Después de una horas te acostumbras.”

“Esa mesa siempre ha estado a esa altura.”

Pero acostumbrarse a una condición no significa que la condición sea adecuada.

La STPS reconoce que factores asociados con equipos, movimientos repetitivos y posturas forzadas pueden relacionarse con afectaciones musculoesqueléticas en el trabajo.

Tip RILSA:

Pregunta directamente a quienes realizan las actividades:

¿Qué parte de tu trabajo requiere mayor esfuerzo?

¿Qué movmiento te resulta más incómodo?

¿Qué modificarías de tu estación de trabajo?

El trabajador conoce detalles del proceso que difícilmente pueden detectarse observándolo durante cinco minutos.

5. Entonces… ¿qué debería revisar una empresa?

No necesitas esperar a que aparezca una lesión para comenzar.

Una buena estrategia puede empezar identificando puestos, tareas y actividades con posibles factores de riesgo ergonómico.

Para oficinas:
  •  Revisa silla, escritorio, monitor y periféricos.
  • Facilita cambios de postura durante la jornada.
  • Evita configuraciones que obiguen a girar o inclinar constantemente cuello y tronco.
  • Mantén los elementos utilizados frecuentemente dentro de una zona cómoda de alcance.
  • Capacita al personal para ajustar 
Para fábricas:
  • Identifica actividades con menjo manual de cargas.
  • Analiza frecuencia, distancia, postura y esfuerzo requerido.
  • Reduce movimientos y desplazamientos innecesarios.
  • Revisa la altura de mesas, estaciones y superficies.
  •  Utiliza ayudas mecánicas cuando sea viable.
  • Evalúa actividades reetitivas y posturas forzadas.
  • Capacita al personal de acuerdo con los riesgos reales de cada tarea.

6. La ergonomía no consiste en comprar una silla nueva

Este es probablemente uno de los errores más comunes.

Ergonomía no es sinónimo de mobiliario ergonómico.

Comprar sillas, soportes, tapetes o herramientas puede ayudar, pero si antes no identificaste correctamente el problema, podrías estar gastando dinero sin controlar el riesgo.

Una estrategia efectiva debería seguir una lógica sencilla:

Identificar →Evaluar→Controlar→Capacitar→Dar seguimiento

Por ejemplo:

Si un operador presenta una postura incómoda porque una pieza está demasiado lejos, quizá no necesites comprar equipo sofiticado.

Mover el contenedor algunos centímetros podría modificar completamente la tarea.

Ese es precisamente uno de los principios más valiosos de la ergonomía:

No siempre necesitas trabajar menos. Necesitas trabajar mejor.

7. ¿Y qué dice la normativa en México?

Cuando hablamos de actividades que involucran manejo manual de cargas, existe un punto normativo que las empresas no deberían perder de vista:

NOM-036-1-STPS-2018

Factores de riesgo ergonómico en el trabajo – Identificación, análisis, prevención y control. Parte 1 – Manejo manual de cargas.

Su objetivo es establecer elementos para identificar, analizar, prevenir y controlar los factores de riesgo ergonómico derivados del manejo manual de cargas, con la finalidad de prevenir alteraciones a la salud de los trabajadores.

La norma se encuentra vigente y contempla obligaciones relacionadas con la identificación y análisis de estos factores, así como medidas para su prevención y control.

Tip RILSA:

Si en tu operación xisten trabajadores que levanta, bajan, transportan, empujan, jalan o manipulan materiales, vale la pena revisar si tus actividades están siendo evaluadas adecuadamente.

No esperes a una inspección para descubrirlo.

¿Tu empresa se está adaptando al trabajador… o el trabajador a tu empresa?

Esa es la pregunta que toda organización debería hacerse.

Una estación de trabajo mal diseñada puede parecer un detalle pequeño, pero cuando una actividad se repite día tras día, semana tras semana  año tras año, ese pequeño detalle puede convertirse en un problema mucho mayor.

La ergonomía no debería comenzar cuando alguien reporta dolor.

Debería comenzar desde el diseño del trabajo.

Conclusión: una buena ergonomía casi no se nota

Cuando una estación está bien diseñada, los materiales están correctamente ubicados, las herramientas con adecuadas y el trabajador puede realizar sus actividades sin esfuerzos inncesarios, probablemente nadie diga:

“¡Qué excelente ergonomía!”

Simplemente, el trabajo fluye mejor.

Y precisamente ahí está su valor.

Ya sea frente a una computadora o dentro de una planta industrial, identificar los factores de riesgo ergonómico permite construir espacios de trabajo más seguros, eficientes y adaptados a las personas.

¿Sabes qué riesgos ergonómicos existen actualmente en tu empresa?

No esperes a que una molestia se convierta en una lesión o que una inspección revele lo que pudo identificarse antes.

En RILSA podemos ayudarte a identificar y evaluar factores de riesgo ergonómico en tus áreas de trabajo y establecer medidas de prevención y control.

Protege a tus colaboradores, mejora tus procesos y fortalece tu cumplimiento normativo.

Contáctanos y descubre qué tan ergonómica es realmente tu operación.